FAQ — Preguntas frecuentes
¿Necesito saber exactamente qué me pasa para empezar terapia?
No. Muchas personas llegan con malestar difuso, sin poder ponerle nombre. La terapia es precisamente un espacio para comprender qué está ocurriendo.
¿Qué pasa en la primera sesión?
Hablamos de lo que te trae, de tu situación actual y de lo que necesitas. Te explico cómo trabajo y acordamos un primer plan de intervención. No hay compromisos ni pruebas.
¿Lo que cuento en sesión es confidencial?
Sí. Todo lo que compartes está protegido por secreto profesional. Solo se rompe en situaciones excepcionales de riesgo grave para ti o para terceros.
¿Cuánto dura una sesión?
Las sesiones duran 60 minutos, tanto online como presencial.
¿Con qué frecuencia se suele acudir?
Lo habitual es empezar con sesiones semanales para dar continuidad al proceso. Más adelante puede pasar a quincenal o mensual según evolución.
¿Cuántas sesiones voy a necesitar?
Depende del motivo de consulta y del ritmo de cada persona. Un proceso breve puede durar entre 6 y 12 sesiones; otros requieren más tiempo. Lo revisamos periódicamente.
¿La terapia online funciona igual que la presencial?
Sí. La evidencia muestra eficacia equivalente siempre que dispongas de un espacio privado y buena conexión.
¿Puedo cambiar la frecuencia o parar el proceso si lo necesito?
Por supuesto. La terapia se adapta a tu situación y a tus necesidades reales.
¿Qué pasa si me cuesta hablar o no sé por dónde empezar?
Es completamente normal. No tienes que tener un discurso preparado. El proceso se adapta a tu ritmo, también cuando hay silencios o dudas.
¿La terapia es solo para personas con problemas graves?
No. Muchas personas acuden para gestionar cambios vitales, mejorar su bienestar emocional o entender mejor lo que les ocurre.
¿Das informes si los necesito?
Sí, puedo elaborarlos cuando sea necesario. Se presupuestan aparte según el tipo de documento.